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15/06/2006
Vecinos

Creo que siempre he tenido unos vecinos un tanto pintorescos, desde todos los puntos de vista posibles...si hago memoria empezaría por la señora de huevos, (la llamábamos así porque los vendía, tenía un ultramarinos), la hija de esta señora siempre fue una antipática, tenía sirvientas para que les peinaran el pelo, cuando le daban un tirón las pobres chicas eran despedidas...Más arriba vive una solterona de unos setenta años, muy beata y cotilla, tiene una mala uva increíble, como la del primero arregló el patio, puso una mesa con sillas tipo terraza, pues ahora la buena señora se dedica a llenar vasos de plástico e ir tirándolos disimuladamente cuando escucha voces en el patio...
Hay vecinos de todo tipo, aquéllos estirados con mucha pose y otros que aprecio, he pasado media vida allí. Tengo una vecina bailaora y flolclórica, lleva un moño tipo rodete, siempre muy pintada, con modelitos imposibles, superenfajada pero muy buena persona, se casó con un gitano, cuando he conversado con él me he reído lo imposible, tiene unas ocurrencias disparatadas, se dedica a hacer rabiar a los vecinos con pose con lo cual los otros salen espantados...es simpatiquísimo, y sinceramente con una conducta intachable...es capaz de hacerte reír en un entierro....Luego tengo las vecinas del tipo radio patio, de las que te preguntan por tus obras misterios y milagros para agrandarlas e ir con el cuento a las demás....normalmente lo que hago es adoptar la pose de ohhhhh siii!! de verdad!! hay que ver.....Del innombrable no pienso decir nada salvo que le taconeo todo lo que puedo.
Mi vecina de enfrente es un caso aparte. la abuela claro, es un caso muy peculiar...Hace mucho subía en el ascensor a tender, cuando todavía tenía movilidad....Iba poniendo una prenda en cada cordel...para ocupar sitio..que nadie se lo cogiera por Dios!!!Luego hacía recuento de pinzas, iba robándole pinzas a mi madre. cambiándolas, un lío increíble...así que yo para puñetear, se las quitaba de nuevo y las pintaba por detrás de la madera y qué hacía ella? pues con una lima iba borrando mi marca...(ya tenía trabajo que hacer eh?). Puede parecer una tontería pero lo que me reía viendo las pinzas limadas....vamos!!! Hace poquito cuando le dijeron que yo la quería mucho a ella se le iluminaron los ojos...le tengo muchísimo afecto...
14/06/2006
Los libros azules

Leer siempre ha sido una de mis grandes pasiones, aunque reconozco que antes lo hacía más. El primer libro que recuerdo era uno de un ratón feísimo con una moto horrorosa que no tenía ni superpoderes ni nada, tan sólo se dedicaba a hacer carreras con un gato, (la historia era de lo más absurda pero me encantaba)...Pasaba mucho tiempo sola, mi padre vivía en el extranjero por motivos de trabajo.
Y bueno.. mi madre había vuelto para llevarme de Galicia a Andalucía, aunque la familia andaluza no nos aceptó nunca, realmente no sé por qué...En infinidad de ocasiones cuando mi madre estaba enferma yo me levantaba e iba al colegio sola, me peinaba como podía...Había momentos en los que me frustraba, no sabía hacer la comida pero debía hacerla, mi madre se reía e intentaba poner la mejor cara posible. En otros momentos, cuando era yo la enferma, la pobre me dejaba sola buscando un médico a toda pastilla, no lo digo con tristeza si no como algo anecdótico...La familia de mi padre sabía perfectamente que no había nadie más y jamás movieron un dedo para ayudarnos, se autoinvitaban al final de mes cuando no tenían suficiente dinero...para lo demás nos dejaban solas...Después cuando han pasado los años he pensado que son unos hijos de puta como un camión de grandes, cómo se puede hacer eso? Una de mis tías, la que peor me cae, en una de estas reuniones familiares obligatorias me comentaba que siempre nos ayudó mucho...le dije sutilmente a mi estilo y con muchísima educación que nos habían abandonado totalmente...cuando se lo dije se me humedecían los ojos, pero por la mala ostia que le eché se calló...
Pasaba los fines de semana viendo dababada, o sabadabada o no sé como narices era...pero por fortuna una de las cosas que más le agradezco a mi madre ha sido el inculcarme el amor por la lectura. Después del horrible libro del ratón vinieron otros, como la colección de Celia. La señora donde me compraba el material escolar era gallega, y le encantaba Celia, así que tenía libros para las hijas de las clientas...Al principio veía mucha letra y muy poco dibujo, (el del ratón tenía más santos como decía mi abuela). Leí toda la colección, la tengo todavía, unos libros azules desgastados por el uso, les tengo muchísimo aprecio. Luego vinieron más y más....He llenado muchos ratos de soledad leyendo, me han hecho volar, conocer culturas...
Ahora, ya no leo tanto, el último ha sido el Diario Q (se supone que es primer evangelio) pero es tan ladrillo que me cuesta horrores, ya no me caben más libros en las estanterías, y en casa de mis padres están como locos para que me lleve las colecciones que tengo en el altillo...(mientras les sigo dando coba a ver si se les olvida...)

