La Reina de los Mares
Al volver, hice borrón y cuenta nueva, dejé atras mis errores y mi pasado, cosí mis maltrechas cicatrices...Mis siete muros me protegen, lo sé, de qué serviría abrirlos? Tan sólo me conocen por dentro muy pocas personas, mi mundo interior es mi mayor patrimonio, lo mejor que puedo dar de mí...por eso ayer cuando alguien pisoteó mis sentimientos a traición, como si fueran una moneda de cambio, obligándome a adoptar la despreciable pose del no me importa...Pienso que aunque me llamen ésta, aunque me digan gallega como insulto, aunque me griten de una forma grosera no me afecta tanto como creo tan sólo cuando se meten con mi visión duele un poquito... he de reconocer que a veces me entran ganas de empezar a decir tacos a diestro y siniestro...para que se quiten ese disfraz de ultracatólicos...
Y...como siempre, Carmen se sienta, cruza las piernas, habla de una forma educada y deja que los demás despotriquen a sus anchas....pensando que está por encima de la maldad de ese tipo de gente...hasta que se pega la panzada de llorar en casa, claro...
Intento sacar algo positivo de todo, incluso de lo malo...para mí, lo mejor de ayer fueron las llamadas de la familia con ese acento meloso con sabor a hierba y a lluvia, el afecto mis amigos, (gracias pequeña saltamontes) y del cariño con el que María me besaba -Tata! no te pongas triste!
Así que a tomar por culo!!!